Ayurvedic-Colon-Cleaning

Bienestar al estilo tradicional hindú

El colon – un órgano vital de excreción

Al ser el colon un órgano excretorio vital para nuestro organismo, se debe poner especial atención en la higiene intestinal. Distinguimos dos tipos de estreñimiento, también conocidos como obstrucción intestinal o intestino de baja actividad. Unas veces los excrementos son comprimidos fuertemente, otras veces heces viejas y endurecidas se pegan permanentemente a la pared intestinal y no se volverán a mover más. Eso significa que usted puede sufrir de estreñimiento y de diarrea al mismo tiempo, concretamente en el segundo caso. Pero es especialmente importante saber – y esto nunca se puede enfatizar demasiado – que no es suficiente tener evacuaciones de vientre sólo cada dos o tres días. Deberíamos evacuar al  menos una vez al día, o incluso dos veces, preferiblemente una por la mañana temprano y la otra como reflejo de la comida de mediodía. Como hay tanta gente que sufre de estreñimiento, los médicos consideran hoy en día como algo normal tener evacuaciones una o dos veces a la semana. Pero eso no es suficiente en absoluto y a largo plazo conduce a una grave intoxicación interior.

El tiempo que la comida necesita desde su ingesta a través de la boca hasta su excreción a través del ano, se conoce normalmente como tiempo de paso intestinal. Cuanto menor es el tiempo de paso, menos riesgo de putrefacción. El tiempo de paso normal de una persona sana es de entre 24 y 48 horas, lo que quiere decir que los restos serán excretados no más tarde de 48 horas después de su comida. El tiempo medio de paso de una persona civilizada moderna es, sin embargo, de entre 65 y 100 horas. El tiempo medio necesario desde la boca hasta el final del intestino delgado es de alrededor de ocho horas. Ese es el tiempo que se lleva descomponer la comida en el estómago y en la parte superior del intestino delgado y filtrar todo lo que el cuerpo pueda utilizar del quimo (la masa de alimento que llega del estómago junto con los jugos gástricos). El resto del tiempo, la comida permanece en el colon y se va densificando. Además, las heces aumentan de volumen como resultado del crecimiento bacteriano. Alrededor de un tercio de las heces sanas está constituido por bacterias. Las heces del intestino delgado deberían ser acuosas y sueltas, que es lo que se conoce normalmente como deposición no mucosa (1) (del Dr. Grey)

Pero las heces también pueden ser mucosas. En ese caso, son impulsadas más despacio por los movimientos peristálticos involuntarios del colon, y por lo tanto quedan deshidratadas y más comprimidas todavía. Las deposiciones mucosas y sólidas pueden acabar en un estreñimiento. Las heces mucosas se hacen viscosas y pegajosas, adhiriéndose a las paredes intestinales. Con el paso de los meses y de los años, muchas de esas capas mucosas y fecales acaban siendo una substancia negra, viscosa y chiclosa que recubre las vellosidades y las paredes intestinales. De esa manera se evita que los nutrientes puedan ser absorbidos en el intestino delgado y que las toxinas del cuerpo sean traspasadas al colon para su expulsión. La mitad de las veces estos recubrimientos existen permanentemente en el intestino delgado y en el intestino grueso. Heces viejas y de movimiento lento también se pueden acumular en las protuberancias de la pared del colon – en bolsillos – de manera que la materia fecal permanece inamovible en el intestino durante meses o años, y contribuye de manera considerable al aumento de peso de la persona afectada.

Las deposiciones no mucosas, o más bien no pegajosas, pasan rápidamente a través del intestino y producen dos o tres evacuaciones al día. La evacuación se realiza de manera fácil y rápida, la deposición está bien formada, casi ni necesitamos papel higiénico y se deshace fácilmente en el agua. Las deposiciones mucosas y pegajosas producen como mucho una evacuación diaria, pero en la mayoría de los casos producen menos evacuaciones, que consisten en pegotes comprimidos, nudos o tubérculos. La evacuación sale lentamente presionando con fuerza. La mayoría de la gente tiene permanentemente deposiciones más o menos mucosas y pegajosas. Los laxantes no son una solución, porque irritan el colon y lo debilitarán a largo plazo. Tales irritaciones sólo reforzarán los movimientos peristálticos (contracciones en forma de ola en el tubo digestivo). La materia con libre movimiento en el colon puede ser excretada, pero no así la materia que ha estado ahí por largo tiempo. Después de que los laxantes hayan sido excretados, el colon estará tan inerte como antes. Además, el uso de laxantes puede acabar siendo un hábito e incluso una adicción. Es mucho más razonable soltar y evacuar las heces viejas y entonces tomar alimentos que produzcan deposiciones menos mucosas o pegajosas. Para suprimir heces que permanecen en el colon, usted puede aplicar diferentes métodos de limpieza de colon.

El estreñimiento como opuesto a la diarrea. Esta última puede manifestarse temporalmente en forma de una infección bacteriana, como por ejemplo cuando viajamos a países tropicales y comemos cosas que no armonizan con nuestra flora intestinal (2). Sin embargo, mucha gente sufre de diarrea crónica, que da como resultado tres o cuatro evacuaciones rápidas. La causa es una irritación crónica de las paredes del colon. Está provocada por substancias mucosas y pegajosas contaminadas con las bacterias y parásitos que recubren las paredes del colon y que no pueden ser excretadas. Esta situación puede resolverse con una serie de programas de limpieza de colon. De esa manera, las paredes del colon vuelven a quedar al descubierto de nuevo y la irritación se detiene porque las lombrices y los parásitos desaparecen. En el único lugar en el que pueden sobrevivir es en las mucosidades y viejas heces atascadas.

Unas palabras sobre la colonización del intestino por bacterias.
Normalmente, el estómago y la parte superior del intestino delgado están libres de gérmenes.
La colonización con bacterias comienza en la parte inferior del intestino. La flora intestinal debería consistir en un 85 % de lactobacterias (3) y un 15 % de E. coli (4). En gente del mundo industrializado esta proporción es a menudo al revés. Las lactobacterias son benignas, saludables, son las así llamadas bacterias probióticas que idealmente colonizan el intestino en gran número. Ellas nos permiten tener deposiciones frecuentes, voluminosas y suaves.
Producen ácido láctico y mantienen el pH (5) del colon a 5'8 idealmente, así pues en la zona ácida.

Este medio ácido también prevalece en la parte inferior del estómago y en la mayor parte del intestino delgado. Un entorno alcalino, sin embargo, favorece la putrefacción en el intestino. Está causada por E. coli y a menudo está acompañada por la formación de gases o flatulencia.
Esa flatulencia, sin embargo, se puede evitar con un aparato digestivo robusto, incluso si el número de lactobacterias no es el óptimo.

En un aparato digestivo robusto, los jugos digestivos fluyen en cantidad suficiente y los movimientos peristálticos trabajan duro para reducir considerablemente el tiempo de paso intestinal. Usted descubrirá por sí mismo si su flatulencia estaba causada por la putrefacción de proteínas (6) o por la fermentación de hidratos de carbono (7). Esta última produce flatulencias inodoras, mientras que las flatulencias con mal olor a menudo son un signo de procesos de putrefacción. En ese caso, se puede estar seguro de que las proteínas ingeridas no habían sido digeridas adecuadamente. Ello es probablemente debido al hecho de que, o bien se ha comido demasiada cantidad de proteínas o tomado en una  concentración errónea, o bien porque – como acabamos de describir – su aparato digestivo no está lo suficientemente fuerte como para impulsar las heces rápidamente a través del tubo intestinal.


Extracto de:

Entschlackung, Entsäuerung, Entgiftung – das Praxisbuch zur Körperreinigung (Purificación, desacidificación, desintoxicación – Guía práctica para la limpieza del cuerpo)

Prof. a.D. Dr. Otfried D. Weise, Munich (Germany)
ISBN 3-442-14188-5


Notas

1 similar al moco
2 microorganismos que existen fisiológicamente en el colon humano
3 bastones de ácido láctico
4 bacterias importantes de la flora intestinal, aunque ocasionalmente también patógenas
5 el nivel de pH aporta la medida de la acidez o la alcalinidad del agua. El nivel de pH se mide de 1 a 14, por lo que los valores inferiores a 7 son considerados como ácidos y los superiores a 7 como alcalinos (base). El pH 7 es neutral.
6 clara de huevo
7 los hidratos de carbono son uno de los tres elementos básicos de la alimentación, junto con las grasas y las proteínas. Los hidratos de carbono se encuentran principalmente en los cereales, las verduras, las patatas y los dulces, mayoritariamente en forma de azúcar, es decir, glucosa, fructosa, lactosa, azúcar de caña o fécula


 
 
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